Manejo del espíritu (de Bugno)

ABSU-20

El espíritu es algo básico en la gestión de un equipo, pero a nivel de selecciones pasa a ser algo trascendental, por lo que una correcta gestión del mismo puede llevarnos a conseguir ciertos logros que serían inalcanzables de otra forma.

Antes que nada, creo que sería conveniente que recordásemos algunos conceptos básicos sobre el espíritu.

El espíritu, definido en las reglas como "el ambiente en el club", no es otra cosa sino un aspecto que incide directamente en las calificaciones del medio y estas lo hacen sobre la posesión del equipo y las posibilidades de generar ocasiones de gol.

Cabe destacar que el espíritu tiende a "serenos", lo cual no implica que no pueda estar por encima o por debajo de ese nivel. Mientras que en los clubes los aspectos que influyen en el mismo son el liderazgo de tu entrenador, la actitud del equipo escogida para cada partido, las transferencias y los psicólogos, en selecciones varía un poco el tema y tanto transferencias, como psicólogos no afectan al mismo, aunque por contra sabemos que afectan las desconvocatorias de jugadores del equipo nacional.

Es muy habitual creer que si convocamos a un jugador polémico o antipático, el espíritu de la selección se resentirá. Falso, si bien hemos comentado que las desconvocatorias afectan, las convocatorias no afectan en ningún caso. Eso no implica que debamos convocar alegremente, pues se cuentan con 26 huecos y aunque parecen muchos, lesiones, baja forma y necesidades puntuales pueden hacer que se nos queden cortos esos huecos. Creo que no hace falta explicar qué sucedería si por falta de huecos tuviésemos que desconvocar a algún jugador para reemplazarlo por otro.

Cada desconvocatoria hará que el espíritu del combinado nacional descienda entre 0,2 y 1 nivel, dependiendo de en qué nivel se encuentre el mismo. Si tenemos en cuenta que cada nivel de espíritu incide positiva o negativamente en las calificaciones en aproximadamente un 15%, creo que es algo a tener muy en cuenta.

Es por esto que se hace necesario manejar correctamente el espíritu y no solo se hace mediante la correcta composición de la convocatoria, sino con la elección del entrenador o la actitud en los partidos.

Sobre el entrenador cabe recordar que tambien tiene diferencias importantes con respecto a los clubes, pero eso lo explicamos en otro capítulo. Lo que nos interesa ahora principalmente es saber que el liderazgo del entrenador incide de forma notable en los movimientos del espíritu en su, anteriormente mencionado, camino hacia el nivel de tendencia, serenos.

Es por ello que el entrenador que debe tener la selección en cada actualización de espíritu debe poseer liderazgo bueno con el mayor subnivelVer? que nos sea posible. En selecciones tambien hay una diferencia evidente en cuanto a las actualizaciones, pues estas ocurren a diario y son siempre a las 4 de la madrugada, hora española. Por otro lado, esos movimientos del espíritu se producen de forma menos acusada que en los clubes.

Lo último que nos queda por mencionar es la actitud a la hora de jugar los partidos. Ya conocemos cuanto afecta cada nivel de espíritu al medio, pero no hemos comentado que nuestra única fuente para adquirir espíritu es esta que nos ocupa ahora.

Sabemos que aumenta un 33% el nivel del espíritu tras cada partido que se juegue relajado y que reduce en un 20% el nivel del medio en dicho partido. Jugar partido de la temporada reduce el espíritu a la mitad, mientras que la ganancia de medio en dicho partido es de solo un 20%.

Es por ello que se considera esencial jugar el mayor número de partidos relajados y procurar por todos los medios no perder espíritu por tener el entrenador equivocado o por desconvocatorias motivadas por una mala previsión.

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