El futuro de "La Roja" (parte 1)

Selecciones

Introducción

Más de siete años han transcurrido desde que las selecciones nacionales fueron implementadas en Hattrick en el año 2002. Desde ese día, muchas son las selecciones que han logrado alzarse con el ansiado Oro, tras romper la hegemonía sueca. Pero a España siempre se le ha resistido.

Ha llegado la hora de que todos nos sentemos a reflexionar sobre ello.


Son muchas las ocasiones en las que se repite una misma pregunta en los hilos de conversación de las selecciones: ¿Cómo es que España, siendo la comunidad más numerosa de Hattrick, no ha sido capaz de ganar un mundial aún? Es una pregunta comprensible desde los ojos de un neófito en esta materia, pero quizá todos debamos darnos una vuelta por ella y comencemos a mirarla desde otro punto de vista.

14 Mundiales Absolutos y 13 sub 20 suman un total de 27 oportunidades de que España se alzase con el Oro Hattrickero. Sin embargo, éste nos ha eludido una vez tras otra. Es cierto que a todos los países nos costó derribar la hegemonía sueca, pero ya han pasado años (Suecia lleva sin ganar desde el 2006) y hemos logrado subir al podio varias veces. Sólo nos queda ese último escalón.

Espero que esta pequeña serie de artículos inaugure y siente las bases de un nuevo debate que nos haga dar ese pequeño salto que nos falta para ser la selección de referencia en Hattrick. Pero no se puede iniciar un debate profundo sin escarbar un poco en la historia. Voy a centrarme mucho más en la Selección ABSVer? que es la que conozco más de primera mano, aunque intentaré dejar algunas pinceladas a nivel u20Ver? también en sucesivos artículos.



Historia Antigua

Durante la mayor parte de la historia de las selecciones, estás estuvieron marcadas por la importancia del jugador monoskillVer? (jugadores con sólo una habilidad desarrollada, ignoradas todas las demás). En aquél entonces lo único importante era entrenar a un jugador hasta el extremo en una habilidad, manteniendo su sueldo todo lo que fuera posible sin quebrar. Esto generó "monstruos" con muchos entrenamientos por encima de Divino en una habilidad y sueldos superiores al millón de euros. Jugadores insostenibles para cualquier economía, lo que hacía que estos tuvieran que ser desplazados a "equipos granjaVer?". Eran equipos que compraban al jugador y dejaban de conectarse al juego, lo que hacía que se convirtieran en bots y los jugadores se "congelasen" en la última forma conocida del jugador, estando siempre disponibles para el seleccionador hasta que el equipo bajaba a última división y era entregado a un nuevo manager (esto podía llevar bastantes temporadas)

Este era el único camino al éxito por aquel entonces. Lo único que contaba era el compromiso del manager para entrenar un jugador hasta el límite de su economía y el número de equipos de tu país que estaban dispuestos a "inmolarse" acogiendo a uno de estos jugadores para que se congelasen. Tantas bestias tienes, tanto vales. La función más importante del seleccionador (aparte de plantear los partidos, claro está) era localizar granjas. Por este motivo, las diferencias en las selecciones eran brutales.

Durante mucho tiempo, en España adolecimos de granjas y equipos de entrenadores extremos capaces de generar una selección poderosa. Una generación soberbia de managers lograron poner fin a aquella época, los Tamariz, Asako, Nordik, kedao... crearon la generación que nos trajo la primera medalla con la ABS. Pero fue demasiado tarde.

Los HTVer? dejaban bien claro por aquél entonces que los tiempos iban a cambiar en el futuro y que el entrenamiento "más allá de los límites racionales y rentables" se iba a terminar. Esto generó un intenso debate entre los partidarios de empezar un relevo generacional hacía jugadores híbridos (no centrados en una sola habilidad, sino en la sinergia entre varias habilidades aportando a varias zonas del campo cada uno) y los partidarios de mantener el esquema de bestias.

La ambigüedad de las palabras de los HT hacía pensar que el cambio no sería tan profundo ni tan drástico como en realidad fue. Así que mucha gente no veía la necesidad de tirar a la basura a los jugadores que se habían ido creando con mucho esfuerzo. La Comunidad española se dividió entre los que apoyaban a los híbridos y los que querían seguir con las bestias.

Cada grupo tenía su agenda y trabajaba por el verdadero objetivo, que era la España campeona. Este artículo no pretende ser una apología hacia ninguno de los grupos. Sólo pretendo hacer ver ese problema que perjudicó a toda la comunidad.

En ambos grupos había gente muy válida, con mucha experiencia y con habilidades notables en Hattrick que hubieran sumado para crear un grupo fuerte que hubiera tenido muchas posibilidades de construir la selección campeona que necesitábamos. Pero el cisma que se generó enquistó rencores que pervivieron en el tiempo.



Los Híbridos

En el 2007 el primer proyecto íntegramente prohíbridos ganó las elecciones a la ABS. Unos meses antes los HT habían advertido de los cambios que se avecinaban para potenciar los jugadores híbridos y condenar a las bestias. El nuevo sistema de entrenamiento, que penalizaba a los jugadores que hubieran entrenado hasta niveles muy elevados y potenciaba el entrenamiento de habilidades secundarias dejó cantado el relevo en el sistema de selecciones.

Fue el momento de sacar todos esos planes de entrenamiento híbridos que se habían ido preparando en la oscuridad. Las bases de datos de jugadores potenciales pasaron de tener decenas de nombres a centenares. Los scouts tuvieron que diseñar nuevos métodos y herramientas para tener controlados a esa ingente cantidad de jugadores que no dejaban de aparecer.

Los Híbridos universalizaron las selecciones. Ahora el crear un jugador absoluto no estaba vedado únicamente a aquellos titanes del juego capaces de hacer centenares de miles de euros de beneficio semanal en el mercado y dispuestos a machacar a su equipo sólo para entrenar a un jugador. El sueldo de los híbridos era más asumible para el usuario medio (al menos hasta ciertos límites), cualquier equipo con ciertos conocimientos y una economía sólida podía plantearse fichar un jugador potencial y entrenarlo para llevarlo a La Roja.

Los híbridos sirvieron también para atraer al mundo de las selecciones a muchos usuarios de HT-España que nunca la habían seguido al verla como algo tan lejano y controlable sólo por unos pocos elegidos capaces de jugar apuestas tan fuertes. Esto trajo no sólo a muchos managers interesados en entrenar jugadores con los nuevos planes, sino a muchas buenas mentes que se interesaron por los arcanos de la competición de selecciones y que pasaron a englosar las filas de los sucesivos staffVer? y candidaturas.

Aunque al principio las bestias seguían existiendo, sus habilidades empezaron a desplomarse rápidamente con los nuevos ajustes de los HT. Poco a poco, las selecciones fueron realizando el cambio a los híbridos. Aquí España había hecho los deberes por anticipado y ya había una buena remesa de jugadores fabricados con los nuevos planes de entrenamiento y despuntaban algunas perlas con mucho futuro. Sin embargo estaba claro que mientras existieran selecciones que dispusieran de bestias (aunque estas fuesen perdiendo habilidades) era imposible para un equipo híbrido el hacerles frente.



En la Actualidad

Tras la gran revolución que supuso la entrada de los híbridos en la escena el panorama español ha variado mucho. Potencialmente nuestra selección está (o debería estar siempre) entre las ocho mejores y la medalla debería ser siempre un objetivo.

El gran número de managers que se han embarcado en la selección en las últimas temporadas hace que el suministro de jugadores potenciales se mantenga estable a lo largo del tiempo y nos aporte una gran cantidad de posibilidades distintas.

Sin embargo habría que preguntarse por qué ahora que hay tanta afición a la selección ABS de España, en las elecciones hubo tan pocas candidaturas fuertes que pudieran hacerse cargo con solvencia de la titánica tarea que supone dirigirla. Gente válida hay mucha y buenos proyectos también, sin embargo, en las últimas campañas se empieza a apreciar una cierta dejadez a la hora de tomar el relevo.

Algunos pueden decir, quizá con razón, que al haber unos grupos más o menos firmes que trabajan por la selección, ya sea en la sombra o desde el staff técnico, se ha creado una especie de "lobby" que hace las cosas muy difíciles a cualquiera que se presente. También se puede alegar que la presión a un staff es ahora mucho mayor al haber más ojos siguiendo a la selección y más esperanzas que satisfacer.

Entraremos más a fondo en esta cuestión en el segundo artículo.

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